Cómo empresas de Luksic y Juan Cúneo usaron zombis para no pagar impuestos

INÉDITA NÓMINA DEL SII: LAS 47 EMPRESAS DEL ATAQUE ZOMBI (I)

Cómo empresas de Luksic y Juan Cúneo usaron zombis para no pagar impuestos.

En los ’90 las arcas fiscales fueron el blanco de un ataque zombi que buscó eludir impuestos por $1 billón. Exitosas empresas compraron firmas quebradas para esconder sus utilidades. Recién en 2004 el SII las investigó y levantó una nómina de 47 empresas a las que les cuestionó la operación. La ofensiva del SII logró neutralizar solo en parte el ataque. Allí aparece el Grupo Luksic con la compra de una zombi con $76 mil millones en pérdidas y uno de los controladores de Falabella, Juan Cúneo, entre otros. Por primera vez CIPER revela la nómina de esta estrategia de elusión y sus detalles.

CIPER accedió a una lista inédita con 47 empresas que intentaron eludir impuestos por más de $1 billón y que el Servicio de Impuestos Internos (SII), tras una década de trabajo, logró neutralizar solo en parte. En ella aparecen, además de Sebastián Piñera y los dueños del Grupo Penta, sociedades  vinculadas a Andrónico Luksic, los hermanos Abumohor, los hermanos Calderón, los Gálmez, Andrés Navarro, José Said y varios de los controladores de Falabella (los Cúneo Solari, Cortes Solari, Solari Falablella), entre otros.

Entre 1990 y 2004 todos estos dueños de empresas prósperas buscaron hacerle creer al SII que no tenían utilidades y, por lo tanto, que no tenían que pagar impuestos. Incluso, en algunos casos, pedían devolución de impuestos pagados en años anteriores. Para concretar ese engaño, compraron pérdidas por $6 billones 845 mil millones (casi 10 billones de hoy con el IPC ajustado), que provenían de empresas quebradas en los años 80, conocidas hoy como empresas zombis.

Así por ejemplo, en 2001, la zombi del Grupo Luksic declaró una descomunal pérdida de $75 mil millones, el mismo año en que el holding tuvo al menos $241 mil millones para tomar el control del Banco de Chile, comprando acciones del Grupo Penta y de los controladores de Falabella.

Los vendedores de estas acciones, a su vez, pese a la gran suma que recibieron de parte de los Luksic por estas operaciones ($139 mil millones en el caso de Penta y $103 mil millones las familias controladoras del retail), también registraron grandes pérdidas tributarias en 2001, gracias a sus respectivas zombisEmpresas  Penta declaró $54 mil millones en pérdidas (como mostró una investigación de Jorge Rojas en The Clinic), gracias a su zombi Río Teno; Juan Cúneo, por entonces presidente de Falabella, declaró $57 mil millones en pérdidas producto de su zombiInversiones Hispana (como se detallará más abajo). En tanto, la familia Cortés Solari (actual Grupo Corso) declaró pérdidas por $27 mil millones gracias a su zombi Sociedad de Inversiones Quitalmahue; y María Luisa Solari Falabella declaró  $941 mil millones en pérdida usando la zombiInversiones San Patricio.

Ganar mucho, inventarse pérdidas y pagar el mínimo impuesto posible. Esa fue la lógica seguida por importantes firmas en los años 90, época de oro de la economía chilena en la que, sin embargo, el Fisco necesitaba muchos recursos para bajar el alto nivel de pobreza de Chile. Esta lista de 47 grandes empresas muestra la masividad que tuvo el ataque zombi y hace pensar que es una de las mayores ofensivas, sino la mayor, que las grandes empresas lanzaron en contra de las arcas públicas.

En Estados Unidos, que tiene una desigualdad tan grande como la chilena, ese problema ha sido atribuido en gran parte a la dificultad del Estado de cobrar impuestos a los más ricos. En ese contexto, el cientista político Jeffrey Winters ha descrito la existencia de una industria de la defensa de la riqueza, cuya tarea central es generar argumentos y diseños tributarios que defiendan a las grandes fortunas de la amenaza redistributiva del Estado.

El ataque zombi que se describe en esta serie permite construir un primer mapa de la versión chilena de esa industria. En muchas operaciones se repiten los mismos tributaristas (desde los bufetes de Fernando Barros y Alfredo Alcaíno hasta Aníbal Correa Barros y Alberto Coddou). Pero el denominador común más importante es más difícil de asir. Es una forma de entender la ley especialmente útil para la concentración de la riqueza: si la ley no impide expresamente (en este caso, usar las pérdidas que tuvieron algunas empresas en los ‘80), ¿por qué debo privarme de eso?

Ese camino conduce a una puerta que custodian los tributaristas: la de los mecanismos de elusión. Abriendo esa puerta se encuentra una variada gama de prácticas tributarias que se pueden resumir en estrategias que no contradicen lo que explícitamente dice la ley, pero que van contra del sentido de la norma y de la idea misma de justicia. Dicho de otro modo: puede ser que al usar zombis el Grupo Luksic no haya hecho nada ilegal, pero la pérdida que le permitió eludir millonarios impuestos es un invento. El grupo nunca perdió nada y, por lo tanto, usó una trampa para no tributar.

Pero si tantos grandes empresarios recurrieron a zombis -y a otras prácticas de elusión- que los situaron en el confuso margen entre lo legal e ilegal, se debe también a que el SII tuvo una actitud zigzagueante durante las tres administraciones que vieron crecer y expandirse el ataque zombi. Este tema se abordará en detalle en el último capítulo de esta serie, pero es importante destacar algunas características generales de cómo el SII lidió con este problema.

Con Javier Etcheberry, a la cabeza del SII entre 1990 y 2001, la entidad no puso atención a las primeras zombis que emergieron en 1990 y que permitieron eludir impuestos a Sebastián Piñera y a los controladores de Empresas Penta, entre otros. Etcheberry dijo a CIPER que estimó que la ley no prohibía estas operaciones. Sin embargo, al tiempo que las zombis se fueron masificando, fue imposible para la autoridad tributaria ignorar su impacto en las arcas fiscales. La solución fue la Ley Antievasión aprobada en 2001, que puso una serie de limitaciones y condiciones al uso de las pérdidas.

Reportaje completo en: http://ciperchile.cl/2017/08/16/como-empresas-de-luksic-y-juan-cuneo-usaron-zombis-para-no-pagar-impuestos/

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